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La piscifactoría de Nerga ayer tarde, con todas sus ventanas abiertas para ventilar el interior después del incendio del jueves. // G.Núñez
La Policía Judicial y los Bombeiros do Morrazo comenzaron ayer las investigaciones para determinar las causas del incendio que afectó en la noche del jueves a la piscifactoría de Nerga, aunque todo apunta que el origen se pudo deber a un problema eléctrico o cortocircuito. Los daños aún se están cuantificando, pero afortunadamente el fuego no afectó a la zona donde se crían los rodaballos para comercialización. En ese caso la repercusión hubiese sido mucho más grave porque, según explicaron responsables de la planta a los investigadores, la producción está valorada en más de un millón de euros.
Las pesquisas sitúan el origen del incendio en un área de la nave dividida en dos partes: una que se utiliza como almacén y otra, dividida con paneles sandwich, en la que está una máquina etiquetadora. Todo indica que el foco principal del fuego está precisamente en este segundo lugar y a partir de ahí se extendió hacia el almacén, donde se guardaban numerosas cajas de porespán. El rápido aviso del vigilante de seguridad y la pronta actuación de los Bombeiros do Morrazo y de Protección Civil Cangas sirvió para frenar el avance del fuego y para controlarlo con celeridad.
Los materiales que había en el interior de la zona afectada, como las fibras de poliéster y los aislantes de poliuretano de los paneles sandwich generaron una gran cantidad de humo, lo que ayudó a la combustión, y que se propagó por el resto de las instalaciones. Esa circunstancia obligó a que los bomberos accediesen al interior de la nave con equipos de respiración autónoma y con cámaras térmicas. El humo también provocó que el vigilante de seguridad fuese trasladado al centro de salud de Cangas puesto que presentaba una leve intoxicación respiratoria.
Tras la visita de ayer por la mañana los técnicos descartan que la estructura de la piscifactoría se halle afectada y las placas de cemento aguantaron bien las altas temperaturas generadas por el fuego. Durante la jornada de ayer se procedió a ventilar el interior de las instalaciones y a retirar todo el material afectado y que quedó inservible tras el fuego, caso de las cajas de porespán y de las planchas sandwich que dividían el almacén.
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