Un vecino de Fixós crea un museo etnográfico sobre las labores agrícolas

2022-08-13 14:33:01 By : Mr. SUN SUN

Hay quien colecciona camisetas de equipos de fútbol o baloncesto, sellos, cómics, muñecas o incluso tapones de botellas de cerveza. Y después hay aficionados como José Varela, que se dedican a crear un museo etnográfico particular con herramientas de oficios antiguos, en este caso sobre todo relacionados con el suyo, el mundo del campo.

Cuando este octogenario de Santa Marta de Fixós se jubiló, tras dedicarse toda la vida, junto a su esposa, al cuidado de su granja de vacas, como se quedó "sen traballo", según bromea, comenzó a restaurar con sus curtidas manos aperos que tenía en su explotación y otros que fue adquiriendo.

Fruto de ese trabajo sin jornal realizado en su edad dorada ha surgido una exposición de antigüedades con piezas que en muchos casos tienen más de un siglo de historia.

Este octogenario pone tanta pasión en explicar qué utilidad tuvo en su día cada herramienta que compone su museo –él prefiere hablar de exposición de antigüedades– como la que empleó para restaurarlas. "Aquí hai moitas horas de traballo", asegura.

En vísperas de la pandemia este vecino de Santa Marta de Fixós iniciaba la reforma de un alpendre para que pudiese albergar esta exposición de antigüedades, que inauguró recientemente en esta parroquia del municipio de Lugo.

José Varela conserva desde su antiguo carro de vacas, que "aínda canta" cuando lo mueve, hasta un telar, que precisa que está en fase de "recuperación para poñelo a funcionar". Faltan piezas para que continúe su restauración, que no le está resultando nada fácil encontrarlas, y, sobre todo, "falta quen saiba tecer", precisa este octogenario.

Ese telar está acompañado de todas los artilugios que se utilizaban antiguamente para preparar el lino (la ripa, el macico, la tasca, el restrelo, el sarillo o la dovadoira), así como una amplia variedad de husos.

También acondicionó una lareira. A su lado está el mueble destinado a guardar la vajilla y la cubertería (espeteira); el banco que se colocaba detrás del fuego, en cuyos bajos dormían las gallinas para poner más huevos, y la alacena, para el pan. 

Abundan también los aperos de labranza, desde una segadora hasta una aventadora cribadora para limpiar los cereales o un pisón para cortar los tojos que les daban a las caballerías.

En este museo del pasado sí avanza el tiempo. Los minutos los marcan los relojes que fabrica José Varela en pino, castaño o roble, otra de sus aficiones.